¿Qué es una audiometría ocupacional?
La audiometría ocupacional es una evaluación que permite valorar la capacidad auditiva de un trabajador y analizarla dentro del contexto de su exposición laboral al ruido.
El Ministerio de Salud cuenta con una Guía Técnica para realizar Audiometría Ocupacional, cuya finalidad es permitir una evaluación confiable de la capacidad auditiva en relación con la exposición al ruido en el ambiente laboral.
La audiometría puede formar parte de la vigilancia de la salud de trabajadores expuestos a ruido y permite detectar cambios en la capacidad auditiva que requieren evaluación y seguimiento.
¿Por qué es importante?
La exposición prolongada a niveles elevados de presión sonora puede afectar la audición.
El problema es que el daño auditivo relacionado con la exposición laboral puede desarrollarse progresivamente.
Un trabajador puede acostumbrarse al ruido y no percibir inmediatamente que su capacidad auditiva está cambiando.
Por eso, la vigilancia permite detectar alteraciones antes de que el problema avance.
¿Quiénes pueden necesitar una audiometría ocupacional?
La necesidad depende de los riesgos presentes en el puesto y del nivel de exposición.
Puede ser relevante para trabajadores de:
- Minería.
- Construcción.
- Industria.
- Manufactura.
- Transporte.
- Plantas productivas.
- Operaciones con maquinaria.
- Talleres.
- Actividades con exposición significativa a ruido.
No significa que todos los trabajadores de estos sectores tengan automáticamente el mismo protocolo.
La evaluación debe relacionarse con las características reales del puesto.
¿Cuándo se realiza?
La vigilancia auditiva puede contemplar diferentes momentos.
La guía técnica del MINSA considera, entre otros objetivos, la evaluación de trabajadores antes de estar expuestos, evaluaciones periódicas durante la exposición y una evaluación al finalizar la exposición o relación laboral, según corresponda.
La frecuencia y oportunidad deben determinarse según el riesgo, el protocolo aplicable y el criterio médico ocupacional.
¿La audiometría es lo mismo que un examen de oído?
No exactamente.
La audiometría es una prueba específica de evaluación de la capacidad auditiva.
Dentro de una evaluación ocupacional, el profesional de salud puede utilizar otros elementos clínicos y antecedentes para interpretar el resultado.
Por eso, un resultado audiométrico no debe analizarse de forma aislada.
¿Cómo se relaciona con el monitoreo de ruido?
La gestión preventiva debe observar tanto el ambiente como la salud.
El monitoreo de ruido permite conocer la exposición existente en el lugar de trabajo.
La audiometría permite evaluar la capacidad auditiva del trabajador.
Por eso:
Ambiente + exposición + evaluación médica = vigilancia integral.
La DIGESA también contempla la vigilancia de los riesgos ocupacionales como un proceso orientado a identificar, evaluar y controlar factores de riesgo presentes en los ambientes laborales.
¿Qué ocurre si se detecta una alteración?
Un resultado alterado no significa automáticamente que exista una enfermedad ocupacional.
Debe ser interpretado por el profesional correspondiente considerando:
- Historia clínica.
- Antecedentes.
- Exposición laboral.
- Resultados anteriores.
- Actividades realizadas.
- Otros factores que puedan influir.
Si existe sospecha de relación ocupacional, puede ser necesario profundizar la evaluación.
¿Qué debe hacer la empresa para prevenir daños auditivos?
La prevención no debería limitarse a realizar audiometrías.
La empresa debe controlar el ruido desde el origen cuando sea posible.
Puede analizar:
- Mantenimiento de maquinaria.
- Aislamiento.
- Barreras acústicas.
- Encapsulamiento.
- Sustitución de equipos.
- Reducción del tiempo de exposición.
- Protección auditiva.
El EPP debe formar parte de una estrategia más amplia.
¿Por qué no basta con entregar tapones?
Porque la protección auditiva depende de que el equipo sea adecuado, correctamente utilizado y mantenido.
Además, si la fuente de ruido puede reducirse mediante un control de ingeniería, esa medida puede ofrecer una protección más efectiva.
Errores frecuentes
- Realizar audiometrías sin evaluar la exposición.
- No hacer seguimiento de resultados.
- No analizar tendencias.
- Entregar protección auditiva sin controlar la fuente.
- No revisar el mantenimiento de maquinaria.
- Utilizar el mismo criterio para todos los puestos.
