Indicadores de SST que toda empresa debe evaluar antes de terminar el año
Evaluar los indicadores de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) antes de finalizar el año es una práctica estratégica que permite conocer el verdadero estado de la gestión preventiva en la empresa. No se trata únicamente de revisar cifras, sino de interpretar datos que reflejan el impacto real de las acciones implementadas durante el año y su relación directa con la salud, seguridad y productividad de los trabajadores.
Uno de los indicadores más relevantes es la tasa de accidentabilidad, que muestra la frecuencia con la que se producen accidentes en relación con el número de trabajadores. Este dato permite identificar áreas críticas, procesos ineficientes y condiciones inseguras que requieren intervención inmediata antes de cerrar el año.
El índice de severidad también cumple un rol importante, ya que mide la gravedad de los accidentes ocurridos en función de los días perdidos. Un alto nivel de severidad refleja impactos más profundos en la continuidad operativa y en el bienestar del trabajador, evidenciando fallas en los controles preventivos.
El ausentismo laboral es otro indicador clave que no debe pasar desapercibido. Su análisis permite identificar si existen problemas relacionados con enfermedades ocupacionales, estrés, clima laboral deficiente o sobrecarga de trabajo, factores que influyen directamente en la productividad y el desempeño organizacional.
El nivel de cumplimiento del plan anual de SST también debe ser evaluado con detenimiento. Comparar las actividades programadas frente a las ejecutadas permite identificar desviaciones, falta de recursos o deficiencias en la planificación que deben corregirse para el siguiente año.
Un indicador frecuentemente subestimado es el número de reportes de incidentes y condiciones inseguras. Lejos de representar un problema, un alto reporte evidencia una cultura preventiva activa, donde los trabajadores participan en la identificación temprana de riesgos.
Asimismo, resulta importante evaluar la cantidad de inspecciones internas realizadas y su seguimiento, ya que estas reflejan la proactividad de la empresa en la detección y corrección de riesgos antes de que se conviertan en accidentes.
Interpretar estos indicadores de forma conjunta y no aislada permite una visión integral de la gestión de SST, facilitando la toma de decisiones estratégicas orientadas a la mejora continua y fortalecimiento de la prevención.
Evaluar estos datos al cierre del año no solo fortalece el cumplimiento normativo, sino que posiciona a la empresa como una organización responsable, comprometida con la seguridad y enfocada en la sostenibilidad de sus operaciones.