Cuando se habla de cuidado auditivo en el trabajo, muchas veces se asocia solo a fábricas o construcción. Sin embargo, existen múltiples actividades no industriales donde la audición puede verse afectada de forma progresiva sin que el trabajador lo note.
Oficinas con exposición constante a ruido ambiental, instituciones educativas, centros de llamadas, clínicas, aeropuertos, comercios y espacios con equipos electrónicos permantentes pueden generar una carga sonora continua que impacta a largo plazo.
La pérdida auditiva laboral no siempre es repentina. Puede manifestarse con dificultad para escuchar conversaciones, necesidad de aumentar el volumen o fatiga auditiva al final de la jornada.
La audiometría ocupacional permite:
-Evaluar la capacidad auditiva del trabajador.
-Detectar alteraciones en etapas tempranas.
-Hacer seguimiento periódico según el puesto.
-Tomar medidas preventivas antes de que el daño avance.
Incluir este examen dentro de la vigilancia de la salud fortalece la prevención, protege al personal y demuestra una gestión responsable de la empresa.
